lunes, 3 de marzo de 2014

Katla, Hekla y Eyjafjallajökull por los volcanes de Islandia.

Quizás aún os suene Eyjafjallajökull, y sino, seguro que os refresco la memoria si os recuerdo aquel volcán que paró el tráfico aéreo de Europa durante unos días. En mi recorrido por Islandia ese macizo era uno de mis grandes objetivos, ver los tres grandes volcanes, y en especial, el Katla, el hermano mayor y violento del famoso volcán innombrable.

Tierra inhóspita, llena de restos volcánicos, cenizas, rocas, con el hielo cubriendo su suelo la mayor parte del año, y donde en cualquier momento te puede sorprender un terremoto de la constante actividad que presentan estos volcanes o incluso una riada proveniente de los glaciares que los cubren.


Iceland, Eyjafjallajökull - May 1st and 2nd, 2010 from Sean Stiegemeier on Vimeo.


Estas primeras fotos que os dejo son de la zona del innombrable, como podréis observar, hay unas llanuras muy grandes que es por donde discurren los ríos que salen de estos glaciares, y que en caso de erupción, las riadas provocadas en el momento en que comienzan a derretirse anegan toda la zona con rápidas y violentas crecidas.








Saliendo de esa zona fuimos bordeando la pista que llega a las zonas más altas y recorrimos la parte N y E del Katla por detrás de su inmenso glaciar, el Myrdalsjökull.









Como podéis observar en las imágenes, el hielo está sucio, y no es otra cosa que la ceniza que provocó el propio volcán, y que en numerosas ocasiones se levanta formando tormentas de ceniza volcánica, al más puro estilo tormentas del desierto. La verdad es que me quedé con ganas de ascender hasta la zona alta del glaciar para poder observar la inmensa explanada de esta auténtica bestia de la naturaleza y que de nuevo parece que está volviendo a relajarse, éstos últimos años ha tenido a mucha gente observando cualquier mínimo indicio de actividad.

Posteriormente nos dirigimos a ver el mayor glaciar de Europa, el Vatnajökull, y la zona de rotura del mismo que llega hasta nivel del mar, formando una zona llena de icebergs como podéis ver en las fotos.




Si os soy sincero, tengo muchísimas ganas de volver a Islandia.