miércoles, 6 de febrero de 2013

Arboreto Giner de los Ríos.

Mi pueblo favorito en Madrid es sin lugar a dudas Rascafría, un entorno natural privilegiado y un lugar que mantiene aún un cierto toque de montaña, está resguardado por el Pico de Peñalara al W de su posición y con las Cabezas de Hierro al SW, contando con el mejor clima de Madrid, opinión personal que para esto soy un poco especial, y con una zona muy valiosa como es el Monasterio del Paular y el Puente del Perdón. Teniendo un lugar encantador en el arboreto que se encuentra junto a ellos.

Desde el propio pueblo de Rascafría se puede dar un agradable paseo paralelo al río, donde ya podemos ir viendo algunas de las variedades botánicas que abundan por la zona, como abedules, fresnos, temblones, chopos y acompañados por el rumor de fondo del río Lozoya y de la variedad de aves que pueblan la zona, como curiosidad si os vais fijando, veréis multitud de casetas para aves pintadas en diversos colores en las ramas que techan el paseo.

El arboreto está compuesto por unas 200 variedades entre árboles y arbustos, divididos a su vez por sus áreas de procedencia, América del Sur, América del Norte, Asia o Europa, al tener especies foráneas le da un toque especial que no tienen otros arboretos de la zona, pudiendo observar las maravillas vegetales que tienen en otros continentes y lugares del mundo.

A título personal mis árboles favoritos son el arce griseum y los robles americanos que podemos encontrar, la mejor época para ir a visitarlo es sin lugar a dudas durante el Otoño, momento en que se hace básico llevar la cámara de fotos y, si tenemos suerte y cogemos la otoñada en su mejor momento, vamos a disfrutar enormemente por la variedad de tonos que encontraremos. Os dejo unas fotos de mi última visita, estaba la otoñada ya un tanto pasada, pero aún pude observar un buen espectáculo de color.






















lunes, 4 de febrero de 2013

Valle de Polaciones, Cantabria

Fin de semana por las montañas del norte, en el valle de Polaciones, en plena montaña Cántabra, lindando con Palencia, un auténtico paraíso natural, una zona perfecta para explorar los paisajes del norte peninsular, una zona muy aislada y que aún mantiene el sabor de un lugar con usos tradicionales. El valle está cerrado en su extremo norte por picos que superan los 2.000 metros de altura. 

Cuenta con una rica variedad de especies vegetales como hayas, robles, avellanos, acebos, abedules mezclados con verdes praderas, gracias a la humedad del norte y su cercanía al mar, en apenas una hora llegas a la costa. Entre la fauna del lugar hay osos, lobos, jabalí, venado o rebeco es decir, que nos encontramos ante uno de esos pequeños espacios naturales que quedan en la península casi vírgenes y que siguen manteniéndose casi intactos.

Aparte de los valores naturales hay que destacar la rica gastronomía del lugar, de la que dimos buena cuenta y nos sorprendió gratamente el trato con la gente del lugar, muy abierta y dada a la conversación.

Un lugar muy recomendable, todo aquel al que le guste la naturaleza debería visitar la zona de Polaciones.