Un concierto estupendo, aunque la sala era un tanto extraña. Con la zona delantera más alta que la trasera y con una acústica muy regulera. Las ganas que le pone MK en sus actuaciones hizo que nos olvidáramos de dichos inconvenientes, disfrutando de una hora larga de concierto (antes de tener que salir a la carrera porque perdíamos el tren)
Otra cosa es el estupendo ambiente que se vive en los conciertos británicos, cosa muy criticada por aquí, cierto que van con unas borracheras considerables y los empujones son constantes. Pero la educación es abrumadora, al más mínimo toque se giran a pedirte perdón, e incluso te llevas a algún abrazo y rápido se para todo el mundo a charlar contigo. Siento la mala calidad de las fotos, pero era un poco complicado poder permanecer un segundo estático.
Os dejo un video del directo del último Benicassim, este año lo volveremos a ver sobre el mismo escenario Maravillas del FIB.
:)